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La «Lista Roja del Patrimonio» sigue creciendo en 2022

Iniciada en 2007 por la Asociación Hispania Nostra, la Lista Roja del Patrimonio cuenta en la actualidad con un total de 1.260 bienes. Entre ellos se encuentra la Iglesia de San Pedro Apóstol de Leganés, cuya deplorable situación ha llamado la atención de algunos medios las últimas semanas, y las ya desaparecidas Cocheras de Cuatro Caminos.

Iglesia de San Pedro Apóstol de Polvoranca. Ignacio López Terciado.

Hace unos días algunos medios se hicieron eco de la deplorable situación en la que se encuentra la Iglesia de San Pedro Apóstol de Leganés. El templo barroco se levantó en Polvoranca en 1655, siguiendo el proyecto de los arquitectos Francisco de Mora y su sobrino Juan Gómez de Mora. Proyecto que seguía un esquema muy simple: planta de cruz latina de una sola nave con capillas laterales. De acuerdo con los informes derivados de los análisis arqueológicos hechos entre 1999 y el año 2000, junto a la iglesia también habría restos altoimperiales e hispanovisigodos.

El estado de conservación del templo, sin embargo, da cuenta de la grave problemática que asola nuestro país en la materia. Pese a que desde 1998 figura en el Catálogo de Edificios Protegidos de Leganés, puede decirse que en la actualidad se encuentra en estado de ruina. El lado del evangelio está derruido, así como parte del crucero, el campanario y gran parte de la cubierta. También agrietamientos y filtraciones y el vencimiento de la fachada de acceso hacia el exterior.

Las dos intervenciones que se conocen del templo se dieron en 1986 y en 2005. Durante la primera, parte de la zona se reconstruyó de manera artificial, creando el Parque de Polvoranca en las inmediaciones. En 2005, sin embargo, mientras el Ayuntamiento de Leganés evaluaba una posible restauración de la iglesia, hallaron restos humanos en su interior.

Actualmente, el recinto está vallado, lo que no impide que sea escenario de vandalismo y, como algunos medios denuncian, ritos esotéricos.

Iglesia de San Pedro Apóstol de Polvoranca [Detalle]. Ignacio López Terciado.

La «Lista Roja del Patrimonio»

En cualquier caso, no es de extrañar su deplorable estado de conservación llevara a su inscripción, en 2014, en la llamada Lista Roja del Patrimonio.

La Lista Roja del Patrimonio es una iniciativa nacida en 2007 de mano de la Asociación Hispania Nostra. Elaborada bajo supervisión de una comisión científica, la inclusión de los bienes se hace de acuerdo a su importancia histórica y el estado en el que se encuentra. Para llevarla a cabo, atienden a aquellos elementos del Patrimonio Histórico Español que están en peligro de destrucción o desaparición.

La idea de la lista no es hacer un inventario, sino hacer un llamamiento a la sociedad para sensibilizar sobre el Patrimonio. También, de acuerdo con los valores de Hispania Nostra, el conocimiento del Patirmonio Cultural no debería quedar recluido a unos pocos estudiosos y eruditos, sino que debe ser plural y abierto al conjunto de la sociedad.

El estado de la Lista

En la actualidad, la lista registra un total de 1.260 bienes, aunque hay que hacer dos distinciones. Por un lado, la llamada Lista Verde, donde pasan a formar parte aquellos bienes cuya integridad ya no está en peligro. Actualmente hay 184 bienes en esa lista.

Por otro lado, la Lista Negra. A esta pasan a formar parte aquellos bienes que han sido alterados de manera irreversible o han desaparecido por completo. Desde el inicio de la lista en 2007, 12 han sido los bienes que han pasado a formar parte de esta lista en particular.

Ya en lo que llevamos de año, tres nuevos bienes han sido incluidos en la Lista: la Iglesia y Pueblo de Sant Esteve de Caulés (Gerona), el Chalé de José Rodríguez-Maribona (Asturias) y el Baritel de la mina La Bilbilitana (Zaragoza). Los sucesivos actos vandálicos y la actitud de las instituciones —a la espera de un proyecto definitivo de la nueva Ley de Patrimonio— llevan a pensar que la lista seguirá creciendo en el trascurso de los próximos meses.

Otros casos

El caso de la Iglesia de San Pedro Apóstol no sería el único que encontramos en Madrid. Ya el año pasado las alarmas saltaron ante el derribo definitivo de las Cocheras de Cuatro Caminos del Metro de Madrid.

En este caso hablamos del llamado patrimonio industrial. Las obras, con proyecto de los ingenieros Carlos Mendoza y Miguel de Otamendi, comenzarían en 1917, inaugurándose la primera línea en 1919. Según las crónicas de la época, se trataría de un elocuente ejemplo de arquitectura industrial española, recurriendo a celosías metálicas con testero de ladrillo macizo con aparejo madrileño novecentista. El diseño exquisito y vanguardista de uno de los ferrocarriles urbanos más importantes de Europa también hizo de él todo un vestigio histórico y artístico de gran interés.

Este bien no contaba con una protección específica, entrando en 2015 en la Lista Roja por la posible demolición tras la modificación, en 2014, del Plan General de Ordenación Urbana de Madrid. Finalmente se demolió en 2021, pasando de forma definitiva a la Lista Negra.

La pasividad de las instituciones ante el decadente estado del templo barroco lleva a pensar que más pronto que tarde correrá la misma suerte que las cocheras.

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