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¿Quién era Omar ben Hafsún?

Su alzamiento se inicia en un primer momento contra las políticas omeyas consistentes en dejar a los musulmanes conversos y no conversos (judíos y cristianos) viviendo en unas condiciones que eran prácticamente de esclavitud , pagando unos tributos muy elevados por el único delito de no ser de ascendencia árabe o musulmanes de origen.

batalla medieval
Batalla medieval entre cristianos y moros.

La figura de Omar ben Hafsún es un tanto controvertida si se analiza desde un punto de vista políticamente correcto. Lo cierto es que Omar encarnó la lucha contra la islamización de la península ibérica, de la España actual, Al-Andalus en aquel entonces bajo ocupación musulmana. Omar ben Hafsún nace en año 850 en la región de Parauta, un municipio situado al este de la provincia de Málaga en el Valle del Genal, en el seno de una familia de terratenientes de origen hispano-godo convertida al islam, era pues muladí. 

¿Pero de qué manera comienzan las andaduras de este personajes por tierras del islam? 

Según el escritor Jorge Alonso Garcia su destino arranca el día que tuvo un incidente con un bereber que estaba robando el ganado de su abuelo Ya’far ibn Salim. Omar se enfrenta a él y lo mata, tras lo cual se ve obligado a escapar temiendo el famoso derecho de venganza islámico. Omar se escondió en en la sierra del Alto Guadalhorce, en las ruinas de un viejo castillo, la fortaleza de Bobastro. En el año 878 es desalojado de la fortaleza y llevado a Cordoba a unirse al ejército pero consigue escapar y volver nuevamente a Bobastro donde encabeza una serie de revueltas contra el emir Al-Mundir. 

Un año después llegaría al poder Muhammad I. Este nuevo emir tuvo que enfrentarse a unas revueltas en las zonas montañosas de Ronda y Málaga. Los hombres que poblaban esas tierras eran muladíes conversos y bereberes con el agua al cuello por culpa de la elevada presión fiscal que sufrían los que no eran de ascendencia árabe. Estos hombres se sublevan contra el poder centrar, siendo Omar ben Hafsún el jefe de la rebelión. Sin embargo este último se vio obligado a escapar al norte de Africa. 

Estatua de Ibn Marwan. Muladí rebelde. Fundador de Badajoz. 875.

Omar ben Hafsún supo sacarle tajada a una ideología muy implantada en el norte de África  de aquel entonces y que traspasará el mediterráneo para implantarse en la península ibérica: el jariyismo. ¿En qué consistió esta ideología? Fue el movimiento disidente que defendía la elección del califa por los mejores musulmanes sin distinción de raza, así como la igualdad de los musulmanes no árabes (conversos) con los árabes (musulmanes de origen) debido a las políticas supremacistas panarabistas de los omeyas, que consistían en mayores privilegios y menor presión fiscal para los árabes. Los no árabes, pese a haberse convertido al islam, seguían pagando impuestos muy altos, lo cual generó una desigualdad y un descontento muy grandes. El Jariyismo se basa los preceptos coránicos que estipulan la igualdad de todos los musulmanes ante Alá. Esta ideología será acogida por los bereberes del norte de Africa, y será explotada por los Abásidas para desencadenar una revolución, la revolución del Jorasán, que traerá consigo el fin de la dinastía Omeya en el 750. En la península ibérica el Emirato de Cordoba dependiente de Damasco se convertirá en el Emirato independiente de Bagdad. Actualmente el jariyismo sobrevive en Omán bajo el nombre de ibadismo. 

En el año 880 regresa a la península ibérica y con el apoyo de su tío Muhadir consigue reunir un pequeño ejército de mozárabes, muladíes e incluso bereberes descontentos con la autocracia que dominaba el emirato. Se dirigen nuevamente a la fortaleza de Bobastro, la reforman y la convierten en el baluarte de la lucha contra el Emirato de Cordoba en un primer momento, luego contra la islamización del antiguo Reino Visigodo, convertido en Al-Andalus tras la invasión islámica del 711. 

Ruinas de la fortaleza de Bobastro.

En el año 883 Muhammad I decide enviar al general Hashim ben Add al-Aziz a reprimir en los montes de Algeciras y ocuparse ya de paso de Bobastro. Omar, por cuestiones de táctica y estrategia, decide « someterse » al emir y marchar a Córdoba con el general Hashim, mientras preparaba las condiciones materiales para el alzamiento dejando una pequeña guarnición oculta en Bobastro. Ya en la capital se pone al servicio de la guardia del emir en la cual aprenderá el valioso arte de la guerra. Un vez adquirida la experiencia necesaria pudo “desertar” – entre comillas ya que nunca fue leal a Al Andalus –  y regresar a su fortaleza donde planificará la revuelta contra los omeyas. 

En el año 886 Omar ben Hafsún decide hacer una alianza con otro rebelde, Harith ben Hamdun, quien resistía en Alhama contra los cordobeses. Sin embargo ocurre un hecho insólito y que precipitará los eventos: la muerte de Muhammed I. Omar ben Hafsun y los rebeldes aprovechan las contradicciones del enemigo a su favor – necesidad de los omeyas de llorar la muerte del emir – y levantan toda la serranía con la siguiente proclama: 

Discurso de Omar ben Hafsún

Al-Mudhir se convierte en el nuevo emir y decide aplastar la rebelión de Omar. Ante la presión de las tropas cordobesas éste decide “rendirse” firmando una paz con los cordobeses. Nuevamente Omar les vuelve a tomar el pelo y escapa por la noche para volver a su fortaleza. Lleno de rabia el emir ordena no levantar el cerco hasta que Omar y los suyos sean capturados, vivos o muertos. El emir murió poco después. 

En el año 899 cambia la naturaleza de la batalla. La lucha ya no es contra la mala gestión del Emirato sino contra la islamización en sí, contra Al-Andalus. Omar manda instalar un obispo cristiano en la fortaleza de Bobastro y constituye una iglesia, convirtiéndose él mismo al cristianismo junto a su familia, exceptuando dos de sus cuatro hijos. Omar ben Hafsún sellaría su destino para siempre al haber quedado oficialmente como un apóstata a ojos de los islamistas andalusíes, y todos sabemos lo que les ocurre a los apóstatas en el islam, que pierden la cabeza ( y no de la locura ). Las esperanzas de Samuel (Omar) se centrarán en obtener ayuda de los reinos cristianos del norte que escaparon de la islamización: el Reino de Asturias principalmente y su monarca Alfonso III.  Sin embargo el nuevo emir Abderramán consigue poner en jaque a los rebeldes de Bobastro destruyendo el puente del río Genil con la finalidad de dejarles aislados hasta que ya no puedan aguantar más. 

En  el 914 Samuel cae enfermo y siguiendo los consejos de su hija Argentea, dedica el resto de sus días al ascetismo y a la meditación en la iglesia que había mandado construir, muriendo finalmente en el 917 en su fortaleza sin que los cordobeses le dieran caza. Fue enterrado en la capilla de su iglesia. Su hijo Sulayman continuó resistiendo una década hasta que el emir consiguió tomar Bobastro. El emir Abderramán , por el éxtasis de su victoria se proclamó califa. Nace oficialmente el Califato de Córdoba.

Mezquita de Córdoba.

Según Maribel Fierro, Abderramán III habría mandado exhumar el cadáver de Samuel para crucificarlo en la ciudad de Córdoba por su delito de apostasía. Con la caída de Bobastro tiene lugar la muerte de su hija Argentea, convertida en Santa Argentea, quien sufrió los peores abusos por parte los islamistas cordobeses. A día de hoy, alrededor del 13 de mayo, tiene lugar en el pueblo de Ardales, Málaga, una misa en honor a esta malagueña en la cual se conmemora su martirio. 

Omar ben Hafsun fue el baluarte de la resistencia a la islamización en la península ibérica tal y como lo fueron los bereberes del norte de Africa cuando les tocó a ellos anteriormente. Su alzamiento se inicia en un primer momento contra las políticas omeyas consistentes en dejar a los musulmanes conversos y no conversos (judíos y cristianos) viviendo en unas condiciones que eran prácticamente de esclavitud , pagando unos tributos muy elevados por el único delito de no ser de ascendencia árabe o musulmanes de origen. Sin hablar de las persecuciones religiosas: los cristianos y los judíos tuvieron que convertirse al islam por la fuerza para no ser tratados como parias, aunque desgraciadamente no les sirvió de mucho puesto que no se libraron de la presión fiscal suplementaria. Muchos de ellos tuvieron que huir a los reinos cristianos. En tiempos de Almanzor la población cristiana de Al-Andalus había sido prácticamente exterminada, su presencia pasó de ser mayoritaria con los inicios de la invasión musulmana, a minoritaria conforme se consolidaba el Califato de Cordoba, Edad de oro de Al-Andalus según la historiografía moderna. Algunas personalidades y grupos terroristas y asesinos como el ISIS hablan maravillas de Al-Andalus diciendo cosas como que es un “paraíso perdido” o un ejemplo de multiculturalismo, como la diputada de Podemos Isabel Franco. 

Sin embargo, como dijo Rafael Sánchez-Saus, catedrático de historia medieval, en su libro Al Andalus y la cruz: la tolerancia de Al-Andalus es un cuento de las mil y una noches”.

“El estatuto de “protección” o “dimma” sometía a judíos y cristianos –especialmente a éstos en España- a una segregación religiosa que tenía graves consecuencias en los planos jurídico, social, moral y económico. Estaba permitido el culto, aunque sometido a restricciones, pero no había ni de lejos una situación que pudiera calificarse de libertad religiosa. Más aún, si eso era tolerancia, todas los sociedades previas lo habrían sido, pues excepto en momentos de fuerte crisis o de luchas sectarias, era corriente la convivencia de distintos credos en toda el área mediterránea.”

La defensa de Al-Andalus como el mejor de los ejemplos medievales de multiculturalismo y diversidad social, así como el repudio hacia los reinos cristianos del norte que culminaron la Reconquista, acusándoles de “genocidio” obedece a una lógica muy implantada en nuestros días: la defensa de lo minoritario como verdad absoluta y el repudio de lo mayoritario o colectivo como si fuera la peor de las infamias. Es innegable la influencia del posmodernismo en la historia y cómo blanquea en este caso la islamización de España en pos de… ¿Hacer nuestra historia más “inclusive” a los islamistas? Desde luego Al-Andalus no era un ser de luz. 

Misa en las ruinas de Bobastro. Santa Argentea. Málaga.

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