A pesar de que decenas de personas murieron en Myanmar el pasado fin de semana a manos de la policía y el ejército, las protestas contra la junta miltar que se hizo del control del Gobierno civil en febrero pasado continuaron este lunes en las calles de la nación asiática.
La junta militar birmana impuso la ley marcial en dos municipios de Rangún, la ciudad más grande del país, donde al menos 59 personas murieron y otras 129 resultaron heridas en la jornada de ayer, según Myanmar Now.
En este sentido, la Organizaci{on de Naciones Unidas condenó “enérgicamente” el “continuo derramamiento de sangre” en Birmania tras las últimas protestas
La enviada especial de Naciones Unidas en Birmania, Christine Schraner Burgener, ha condenado “enérgicamente” el “continuo derramamiento de sangre” en el país “mientras los militares desafían los llamamientos internacionales” tras la última jornada de protestas en la que han muerto casi 40 personas.
Este lunes, el ejército cortó el acceso a Internet a través de la conexión de datos de los teléfonos móviles un día después su jornada más sangrienta desde 1 de febrero,, con al menos 40 muertos durante la represión de las protestas.
Según el observatorio de Internet Netblocks, la conexión por wifi ha sido restablecida a las 06H30 hora local tras el habitual corte nocturno, pero la transmisión de datos por teléfono móvil continúa bloqueada en todo el país.
In a #Yangon neighbourhood, residents have laid out these traditional #Myanmar toys called 'Pyit Taing Htaung'. Literally translated as "when you throw it, it stands up each time". This is citizens' way of countering #military violence they've experienced #WhatsHappeningInMyanmar pic.twitter.com/8mvaoyCRdC
— May Wong (@MayWongCNA) March 15, 2021
“La mayoría de los usuarios dependen de los teléfonos móviles en su día a día en el trabajo y en las protestas”, ha indicado Netblocks en Twitter.
Los decesos de este domingo se han producido en Rangún, donde las fuerzas de seguridad dispararon munición real contra las personas que protestaban en al menos nueve barrios de la ciudad, la más poblada del país y su antigua capital.
Más de 125 personas han perdido la vida durante la sangrienta represión de las manifestaciones en contra de la junta perpetrado el 1 de febrero en la antigua Birmania.
Por otra parte, el equipo de abogados de la depuesta liderea Aung San Suu Kyi informó este lunes que el tribunal que juzga a la dirigente decidió posponer la vista que se realizaría por videoconferencia esta misma jornada debido a “problemas técnicos”.
Si bien desde la mañana de esta jornada sí se puede acceder a la red vía cable, los tribunales decidieron hacer la tercera vista del juicio contra la política el 24 de marzo.
Suu Kyi está acusada de al menos cuatro delitos: importación ilegal de walkies-talkies, incumplimiento de las restricciones relacionadas con el coronavirus, violación de una ley sobre telecomunicaciones e incitación a disturbios públicos.
La junta militar la acusa también de corrupción al afirmar que había recibido 600.000 dólares y más de 11 kilos de oro de sobornos.
La última vista contra la Premio Nobel de la Paz 1991 tuvo lugar el 1 de marzo, y según su abogado, Khin Maung Zaw, Suu Kyi parecía estar bien de salud. Desde entonces, el defensor no ha podido reunirse con la política, que está detenida en un lugar secreto.
